viernes, 12 de julio de 2013

Hannah Arendt (2012) Eichmann en Jerusalén. (Un informe sobre la banalidad del mal) (1963) (y II)

El libro
Nos encontramos ante una obra excepcionalmente rigurosa, Arendt aprovecha todos los datos que el juicio contra Eichmann puso a su disposición, los organiza concienzudamente, realiza un exhaustivo análisis utilizando tanto la sutileza intelectual que le proporcionaba su condición de filósofa como su propia perspicacia. Todo ello da lugar, por una parte a que su lectura no resulte sencilla en absoluto, por otra a que sus conclusiones no sean las que todo el mundo esperaba lo que daría lugar en su tiempo a una apasionada polémica y a una hostilidad inmerecida. Paradójicamente, esa actitud de rechazo estaba originada por el mismo espíritu de rebaño que impulsó a Eichmann a hacer lo que hizo. Cuando el ser humano se deja guiar ciegamente por lo que piensa todo el mundo, sin plantearse con la honradez intelectual de la filósofa, cual es su propia opinión personal, se produce toda clase de aberraciones. Lo de menos es si Hannah Arendt estaba o no en lo cierto, importa sobre todo que se enfrentó primero a sí misma para hacerse preguntas y, una vez que sus respuestas no eran las políticamente correctas, a todos los demás. Si el periodo analizado hubiese sido rico en personas como ella, se hubiese originado un sano debate, puesto en tela de juicio los dogmas oficiales y nunca hubiera existido el nazismo. La conclusión de  Arendt fue, sencillamente, que lo que da lugar a estos excesos es la estupidez, la misma ni más ni menos, que más tarde indujo a la opinión pública a condenarla a ella.

La autora no se conforma con presenciar el juicio, indaga también sus precedentes. Investiga la biografía del acusado y se entera de lo que ya se intuía a simple vista, que no era más un pobre diablo, un vulgar oficinista acomplejado por su pobre éxito profesional en relación con el resto de la familia. Su capacidad organizativa y su excelente disposición a transigir con lo que hiciese falta con tal de obtener un puesto de responsabilidad le colocaron al frente de la enorme maquinaría que transportaría a millones de judíos a una muerte segura. Por si nos quedase alguna duda, detalla las ocasiones en que Eichmann se vio obligado a visitar los campos, qué instalaciones pudo o tuvo que ver forzosamente. Si él había enviado a centenares de personas a un lugar concreto una y otra vez y no tenía constancia de que se hubiesen movido de allí cuando era obligado que cualquier transporte masivo pasase por sus manos, la conclusión era inevitable.

Hasta el propio acusado reconoce que conocía el destino de aquella multitud. Y aún así, no solo se considera inocente, sino que defiende con firmeza y seguridad que estaba cumpliendo con su deber y acatando las leyes que regían en ese momento en Alemania. En ocasiones, revienta la estrategia de un abogado cuya indecisión y falta de firmeza también asombra a la filósofa.

Según dice, los jueces:
 
“quizá estaban demasiado convencidos de los conceptos que forman la base de su ministerio para admitir que una persona «normal», que no era un débil mental, ni un cínico, ni un doctrinario, fuese totalmente incapaz de distinguir el bien del mal. (…) Sin embargo, en las circunstancias imperantes en el Tercer Reich, tan solo los seres «excepcionales» podían reaccionar «normalmente»”.

Pero Eichmann, además de carecer de pensamiento autónomo, según hemos visto más arriba, manifestó su imposibilidad “para pensar desde el punto de vista de otra persona”. Una falta de empatía también alarmantemente común entre nuestros contemporáneos. Sospecho que el material humano no es muy diferente del de estos tiempos. Porque de la impunidad del nazismo fue cómplice la sociedad alemana en bloque, ni más ni menos que ocho millones de personas con las que el reo estaba en sintonía, personas “resguardadas de la realidad por el mismo autoengaño, mentiras y estupidez” (pag. 82).
 
Desde  un punto de vista político, que no jurídico, Arendt otorga una enorme importancia a la cantidad de tiempo que necesitan las personas comunes y corrientes “para vencer la innata repugnancia hacia el delito, y qué le ocurre exactamente a tal persona cuando se encuentra en este caso” Si una nación entera, al no manifestar ningún rechazo en absoluto a las maniobras nazis, les daba su beneplácito “lo que se grababa en las mentes de aquellos hombres que se habían convertido en asesinos era la simple idea de estar dedicados a una tarea histórica, grandiosa, única que, en consecuencia, constituía una pesada carga” (pag. 156). Conste que la personalidad de los que llevaron a cabo el genocidio era tan normal como la del resto de la población, pues parece ser que los dirigentes nazis expulsaban automáticamente a todo el que presentaba tendencias homicidas y sádicas. En consecuencia, -y esto es lo que produce escalofríos-  lo que estaba ocurriendo en toda Europa no era otra cosa que un colectivo auto-lavado de cerebros.
 
Es cierto que los ciudadanos de entonces -¿y de ahora?- se dejaron manipular de alguna forma, pero también que se encontraban indefensos ante las sutilísimas tácticas de persuasión que se idearon desde la cúpula. Una de las más efectivas fue establecer distinciones entre los judíos (por nacionalidad, por categoría militar, por estatus etc.) contribuyendo a la confusión general, distinciones, por otra parte, sin ningún fundamento ya que para la mentalidad nazi “un judío siempre era un judío”. Igualmente, se allanarían el camino al ganarse la alianza de los más destacados de entre ellos, que consentirían en entregar a sus correligionarios con la esperanza de salvar la piel; pero una vez que el dirigente carece de pueblo a sus pies no es nadie y se le puede sacrificar impunemente. Esta última constatación –a pesar de ser un hecho probado- tampoco se la perdonarían a nuestra autora.
 
Pero la maniobra que, quizá, contribuiría más eficazmente a que la Solución Final ideada por Hitler se ejecutara sin mayores obstáculos es que no se concretó en una simple ley sino que “fue seguida por un diluvio de reglamentos y ordenanzas, documentos todos redactados por expertos juristas que cumplieron muy eficazmente la función de dar externa apariencia de legalidad a la situación existente”. Por otra parte, la forma de proceder de los ejecutores se inspiraba en los métodos de trabajo de una cadena de producción, lo que contribuyó a repartir la responsabilidad de los asesinos hasta casi disolverla. Un estado cosas que produciría en ellos una falsa sensación de impunidad, confundiendo el presente con el futuro y dando por sentado que jamás se castigarían sus crímenes.
 
Parece evidente que si los nazis se salieron con la suya fue, fundamentalmente, por carecer de verdadera oposición. Arendt informa también de lo ocurrido fuera de Alemania. En el panorama europeo, fueron húngaros y rumanos quienes acataron con más facilidad las órdenes recibidas de Berlín; al otro extremo, Dinamarca –seguida de Grecia- fue la nación que se opuso frontalmente a sus propósitos saboteando sistemáticamente las maniobras de exterminio. Curiosamente, cuando los nazis “se enfrentaron con una resistencia basada en razones de principio, su dureza se derritió como mantequilla puesta al fuego”.
 
Por último, la autora considera que el tribunal debía haber perseguido otros objetivos además del de condenar a Eichmann, y concluye que, desde un punto de vista ético y jurídico fracaso estrepitosamente. Señala la dudosa legalidad del arresto y la consecuente ilegalidad del juicio insinuando que se trata de una farsa llevada a cabo con la complicidad internacional. Tampoco elude la cuestión de la legitimidad de Israel para ser quien se arrogue la facultad de juzgar a Eichmann por encima de organizaciones supranacionales y de la opinión de los demás países, presentándolo como un hecho consumado que, en este caso, tal como ocurrió con los hechos objeto de juicio, nadie se atrevió a rebatir. En definitiva, estas son las grandes lagunas que arrastra la sentencia:   “1) el problema de la parcialidad propia de un tribunal formado por los vencedores, 2) el de una justa definición de «delito contra la humanidad»". (Arendt argumenta que los delitos contemplados en el proceso, al ser desconocidos hasta entonces, no constan como tales en ningún código penal de la época y, por tanto y hasta una revisión de estos, se carece de procedimientos legales para abordarlos legítimamente). “3) el de establecer claramente el perfil del nuevo tipo de delincuente que comete este tipo de delito” pues “la premisa común a todos los ordenamientos jurídicos es que, para la comisión de un delito, es imprescindible que concurra el ánimo de causar daño. Cuando, por las razones que sean, el sujeto activo no puede distinguir claramente entre el bien y el mal consideramos que no puede haber delito” así como el que da por supuesto que “cuando todos o casi todos son culpables, nadie lo es”. Criterios que pierden validez en circunstancias como aquellas, en las que habría que presumirse, al contrario de lo sostenido hasta entonces que “el grado de responsabilidad aumenta a medida que nos alejamos del hombre que sostiene en sus manos el instrumento fatal”.
 
¿Se perdió una oportunidad única de modificar la legislación previamente al juicio? Naturalmente, el informe lo demuestra.

miércoles, 10 de julio de 2013

Hannah Arendt (2012) / Eichmann en Jerusalén (1963)

 
 

Si los artículos que escribió Hannah Arendt para The New Yorker, así como el ensayo-reportaje en el que analiza sus impresiones del juicio, representan el hallazgo de la banalidad del mal, la indagación pormenorizada de lo que esta banalidad representa y un repaso a sus consecuencias sociales, la película que cuenta estos hechos constituye una evidencia de la integridad personal de la autora. Arendt era judía, vivió algún tiempo en un campo de de concentración, sufrió como todos la pérdida de seres queridos e, inevitablemente, tuvo que exiliarse. No obstante, concede prioridad a lo que escucha, anteponiendo sus irreprochables razonamientos filosóficos y su honestidad de reportera a eventuales, y hasta comprensibles, prejuicios.
Adolf Eichmann  la coincidencia del nombre de pila ya da escalofríos para empezar) fue el comandante de las SS a quien se encomendó el traslado masivo de presos, con el fin de ser deportados en un primer momento y, más adelante –una vez Hitler fue adquiriendo confianza al comprender que sus sórdidos tejemanejes quedaban impunes- con destino a unos campos de concentración convertidos en antesala de los hornos crematorios. Después de la guerra, este hombre habría escapado a Argentina donde vivió tranquilamente durante años camuflado bajo el nombre de Ricardo Klement, pero el 11 de mayo de 1960 fue secuestrado por agentes de los servicios secretos israelíes que, tras obligarle a firmar un documento en el que afirmaba trasladarse voluntariamente, le escoltaron hasta Jerusalén donde, desde 1961, es juzgado por Crímenes contra la Humanidad, condenado finalmente a la horca y ejecutado en la prisión de Ramla el 31 de mayo de 1962.
 A la filósofa y periodista, en su calidad de enviada especial, se le concedió el privilegio de contemplar in situ las incidencias del proceso contra Eichmann. El asombro que le produjo aquel personajillo insignificante, débil de mente y sin ninguna otra particularidad destacable – ni siquiera la demencia- se refleja con claridad en el film y, ¡cómo no! se convierte en la base sobre la que cimenta un pormenorizado y profundo análisis que en 1963 publicará bajo el título de Eichmann en Jerusalén (Un informe sobre la banalidad del mal). Sus reflexiones no son fáciles de seguir pues proceden de una mente privilegiada con una intensa formación filosófica, pero el esfuerzo merece la pena ya que leeremos de principio a fin lo que en la película no se plantea más que someramente. Esto es así, no solo por las conocidas limitaciones del cine en comparación con los soportes escritos, sino porque la película es fundamentalmente biográfica.
 La película
En ella presenciamos la vida personal de Hannah, su interés por trasladarse a Israel y su satisfacción al conseguir ser enviada para cubrir las sesiones, algunas escenas de estas -donde se introducen fotogramas del juicio real en el que podemos contemplar el rostro y las actitudes del reo-, el laborioso proceso de escritura, la polémica que suscitaron sus opiniones en el público así como la mella que esto produjo en su ánimo, las conversaciones con los de su propio círculo y, sobre todo, el apoyo incondicional de aquellos que estaban más cerca. 
 Entre las interpretaciones, -correctas por parte de unos intérpretes con poca ocasión para lucirse debido a la aceleración temporal de la trama y a un superficial análisis de sus rasgos respectivos- destaca la de Barbara Sukowa, que logra transmitir todo el carácter y la determinación del personaje pero también su temperamento reflexivo, las dudas, la debilidad, el cansancio, la rebeldía o los deseos de justificarse públicamente.
Podemos ver a Hannah Arendt enfrentada a una sociedad que esperaba por su parte una condena sin fisuras. Pero el razonamiento del siniestro personaje no carece de lógica: él no era más que un subordinado, cumplía órdenes, se movía dentro de la legalidad más estricta en su época, nunca manchó sus manos de sangre, su cometido consistía, exclusivamente, en el traslado de enormes contingentes de personas. La lógica consternación de la filósofa se produce al descubrir que cualquier sociedad engendra a muchos individuos como él, capaces de ejecutar órdenes sin el menor escrúpulo siempre que la responsabilidad esté a cargo de otros. El deseo de ascender en la escala social, la cobardía, la comodidad, la pereza mental son los motivos que impulsaron la conducta de Eichmann y que conducirían a gran parte de esos honestos ciudadanos que entonces se rasgaban las vestiduras al presenciar el juicio por televisión –así como a muchos de nuestros contemporáneos- a hacer exactamente lo mismo.  O, dicho de otro modo, los mediocres, cortos de miras y estúpidos que produce un país, sea el que sea, son legión siempre.
Tanta complejidad significativa, unos personajes repletos de matices, toda una opinión pública en ebullición, hubiesen merecido un guión más cuidado, mayor profundidad en el diseño de los personajes históricos, más fidelidad y detalle al presentar situaciones reales y, en general, una mirada menos superficial y apresurada. Puede que la dificultad resida en el intento de abarcar cuatro años de la vida de Arendt, desde, aproximadamente, el comienzo del juicio contra Eichmann hasta la hostil recepción de su obra por parte de los intelectuales de entonces. Quizá, si se hubiese centrado en un solo aspecto de los hechos o en un periodo más corto, la dificultad hubiese sido menor y el resultado mucho más brillante.

lunes, 8 de julio de 2013

Las dos caras del sueño

Era el más alto de todos los que había conocido y desde el primer momento me sedujo como nadie lo había hecho hasta entonces. Yo tenía cinco años. Él era un muñeco poco corriente, no solo porque sobrepasaba mi cintura, es que por entonces ya no se fabricaban así. Mi madre lo sacó de su particular baúl de los recuerdos y decidió encomendármelo. “Ahora que ya eres mayor –anunció- te puedes encargar de él. Trátalo bien ¿eh? Se lo merece”.

Desde entonces nunca estuve sola. Cuando la barahúnda fraterna arreciaba y tenía que refugiarme en mi cuarto, él siempre estaba allí. Nos entreteníamos juntos. Yo leía mis tebeos en voz alta, señalándole con el dedo cada viñeta pues me constaba que nos reíamos con los mismos chistes. Pero su humor nunca fue idéntico al mío. Incluso en esa época le adivinaba un poco más ácido, con una carga socarrona que, aún sin comprenderla del todo, influyó enormemente en mi temperamento de adulta.
Era el único varón de mi prole, el que jamás lloraba, el que nació sin un mechón en la cabeza, el que tenía un tacto tan duro que jamás se deformaba al presionarlo. A veces llegué a odiarle por ser tan peculiar. Abultaba el triple que mi muñeca más voluminosa. Siempre tan circunspecto, con su ondita resaltándole en medio de la cabeza, la piel de cartón prensado y barnizado, camisa blanca y ese chaleco rojo, me recordaba al Tintín de los tebeos antediluvianos que rescatábamos del desván a veces. En la suela de cartulina blanca de uno de sus zapatos, mi padre escribió Jorgito con tinta de estilográfica. Pero yo siempre le llamé Jorge.

Aquel hogar de mi infancia siempre estuvo repleto de tesoros: viejas radios, máquinas de coser y de escribir esmaltadas en negro que, con sus patas torneadas y las teclas revestidas de aluminio, exhibían un empaque único, muebles de época. Añoro cada cuadro, cada primera edición, o aquellas viejas fotos que exhibían un mundo algo encorsetado, sí, pero cuya elegancia y delicadeza jamás volverá a repetirse. Jorge era lo único vivo en aquel encantador mausoleo, un amigo invisible al que podía ver y el compañero de fatigas que intentaba moldear a mi antojo. Aunque pinchaba en hueso pues, por suerte o por desgracia, me había salido respondón.
Pero no me convenía enemistarme con él. A veces, cuando muy tarde ya me enzarzaba con la aritmética y decidía dejar a medias un ejercicio de venta de terneros y compra de gallinas porque a esas horas me rechinaban los engranajes, lo encontraba por la mañana perfectamente resuelto.
Mark Ryden
Mi error fue presentarlo en sociedad. Mercedes se burló de él la tarde que lo descubrió espiándonos oculto por la casa de muñecas y, aunque yo lo defendí muy orgullosa, más tarde tuve que ocuparme de restablecer su dignidad. No se me ocurrió nada mejor que convertirlo en niña. Recorté una vieja peluca que encontré en el tocador de mamá y se la encasqueté en la cabeza pelada, de una pila de Burdas rescatados del armario del pasillo adapté un patrón muy simple y le confeccioné un vestido sin mangas. La tela era a rayas de color rosa y blanco que había sobrado de un retal. Sería nuestro secreto. Desde entonces fue uno más en nuestros juegos y nadie volvió a despreciarlo. Sin embargo me corroe la sospecha de que no me lo perdonó nunca.
 
Pero el tiempo no pasa en vano y cuando me cambiaron de colegio Jorge ya pasaba de los treinta. Le faltaba un ojo y tres dedos, estaba lleno de arañazos, tenía casi desenganchadas las piernas, su ropa de chico llena de agujeros. Hasta a mí me parecía un adefesio, cada vez que reparaba en su estado, tan lastimoso, me dolía el corazón. Fuese o no en sueños, muchas madrugadas le oía sollozar. Resolví pedirle a mi madre que lo enviase por barco a alguno de esos países donde no se fabricaban juguetes. Los niños de allí, suponía yo, no repararían en esas minucias. Pero ella alegó que Jorge no  estaba en condiciones de ser regalado a ningún niño, fuese del país que fuese y, ni corta ni perezosa lo llevó al Sanatorio de Muñecos. Cuando volví a verlo, otra vez tan guapo como siempre, me abracé a él y ya nadie pudo quitármelo.

A las compañeras del colegio nuevo se lo presenté sin tapujos, orgullosa, reconociendo que era chico y que era diferente. Ninguna se mofó de él pero me preguntaron por qué no lloraba. “Los chicos no lloran en público. –respondí- Yo le veo a veces arrugar la cara y echar lágrimas. Solo cuando piensa que no le estoy mirando”. Poco a poco fui perfeccionando mi versión. Reconocí que no hablaba pero tenía un motivo de peso: era sordomudo; por supuesto, andaba y sabía hablar en su lengua de signos. Todas admiraban a Jorge y yo había salvado su honor. De esa forma compartí con los demás su magia.
La complicidad duró hasta el día en que me fijé en el primer chico. Pero nuestra ruptura fue pacífica: él siempre me contempló serenamente desde lo alto del secreter.
 
 

sábado, 6 de julio de 2013

El enfisema pulmonar: Conceptos básicos.

Una enfermedad que se cobra dieciocho mil vidas anuales en España y que los fumadores, tristemente, no conocen.

 Qué es, cómo se produce y cómo se trata el enfisema pulmonar

Esta enfermedad se produce por un daño a los sacos de aire, y en nueve de cada 10 casos se debe al humo del cigarro.
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Viernes, 31 de mayo de 2013 a las 13:00 

(CNN) — El enfisema, uno de los trastornos de pulmón clasificado como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), es causado por daños a los sacos de aire en los pulmones, lo cual reduce la capacidad del cuerpo de aprovechar el oxígeno proveniente del aire.
Esto resulta en una respiración ineficiente, debido a que se necesita un esfuerzo extra para vaciar el aire de los pulmones. También se vuelve necesario respirar más frecuentemente debido a la capacidad reducida de los pulmones.
Riesgos
La causa de enfisema casi siempre es fumar, pero también puede ser causado por una deficiencia genética en la enzima enzima alpha-1-antitrypsin (A1A) —aunque estos casos no son comunes—.
En los fumadores, aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad a medida que envejecen, pero aquellos con deficiencia A1A pueden desarrollar enfisema desde los 30 años. 
Síntomas 
El síntoma más común del enfisema es la creciente dificultad para respirar, la cual empeora gradualmente durante un periodo de varios años.
Eventualmente, respirar se vuelve difícil incluso cuando la persona está en reposo. Pueden verse pequeñas cantidades de esputo en la tos, y pueden hincharse las manos y pies. También son prevalentes la tos crónica y las infecciones respiratorias frecuentes.
Tratamiento
Debido a que fumar cigarros es responsable de nueve de cada 10 casos de EPOC, el tratamiento para el enfisema comienza con dejar de fumar.
También se utilizan medicamentos que abren las vías o reducen la inflamación.
A veces se recomienda utilizar oxígeno suplementario, especialmente cuando se vuelve más difícil respirar en reposo y es el único tratamiento que ha mostrado que prolonga la vida.
Para controlar la enfermedad, es efectiva la rehabilitación pulmonar en casos moderados a graves, e involucra un programa para aprender las técnicas de respiración apropiadas, el uso de equipo respiratorio y ejercicio físico para reestablecer la capacidad física que se deterioró durante la enfermedad.
La cirugía de reducción de volumen de pulmones aún no es ampliamente aceptada, pero puede ser prometedora para algunas personas.
Prevención
  • No fumar. Dejar de fumar si actualmente lo haces.
  • Exposición limitada a la contaminación en el aire, incluida la inhalación pasiva de humo de cigarro.
  • Cuando trabajes en lugares con polvo o con aire lleno de químicos, ponte una máscara que tenga filtración apropiada. 

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jueves, 4 de julio de 2013

La EPOC explicada con claridad

Merece la pena escuchar las explicaciones de este doctor. Son claras, concisas y en absoluto alarmantes. Expone claramente lo que son los síntomas, causas y consecuencias de esta plaga insidiosa que asola el mundo entero debido al tabaquismo. No se puede decir más claro: el que tenga oídos para oir que escuche de una vez.
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martes, 2 de julio de 2013

La regulación del tabaco evitará 7.4 millones de muertes

El tabaquismo está considerado como la primera causa de muerte evitable en el mundo. Si los fumadores empezaran a creer lo que dicen los profesionales, nos ahorraríamos mucho sufrimiento, muchas muertes, vidas paralizadas en plena madurez por su causa. Merece la pena leer este informe, pero sobre todo merece la pena creérselo. Porque es la verdad.

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EL MUNDO. ES – SALUD

ESTUDIO | OMS
La regulación del tabaco evitará 7,4 millones de muertes prematuras en 2050
Una de las sesiones de la convención internacional de lucha contra el tabaquismo. | L. Gillieron
  • Las medidas de control reducirán el número de fumadores en 15 millones
  • Disminuirán los costes sanitarios que conllevan las enfermedades asociadas
Laura Tardón | Madrid
Actualizado lunes 01/07/2013 09:41 horas
Aumentar los impuestos al tabaco o prohibir la publicidad que fomenta su consumo son algunas de las medidas que lograrán salvar las vidas de 7,4 millones de personas que, por enfermedades relacionadas con este producto nocivo, morirían de forma prematura. Así lo atestigua un estudio que acaba de publicar la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Desde que este organismo promoviera el primer tratado internacional contra el tabaco cada vez más países se han ido adhiriendo a dicha convención (Framework Convention on Tobacco Control -FCTC-) para adoptar una guía de directrices denomidas Mpower. Los últimos en hacerlo: Brasil, Irlanda y Tailandia (en total, 175, además de la Unión Europea).
Seis son las medidas que propone Mpower: controlar el uso del tabaco y prevenirlo, proteger a la población de la inhalación de humo, ofrecer ayuda para dejar de fumar, alertar sobre los riesgos del tabaco, aplicar la prohibición de publicidad de este producto y aumentar los impuestos para su venta.
Con el objetivo de comprobar la repercusión global de estas políticas de control, la OMS ha desarrollado un estudio centrándose en 41 países (que han incorporado al menos una de las sugerencias de Mpower) entre 2007 y 2010. "Es el primer estudio que evalúa el efecto de estas medidas desde que la FCTC de la OMS fue aprobada en 2005. Demuestra su éxito en la reducción del consumo del tabaco y, por lo tanto, en las vidas que salva", afirma David Levy, profesor de Oncología del Centro de Cáncer Lombardi, de la Universidad de Georgetown (EEUU). "Es espectacular hasta qué punto con sencillas disposiciones, los gobiernos pueden evitar millones de muertes prematuras".
Gracias a este tipo de recomendaciones, se estima que el número de fumadores descenderá en 15 millones en 2050 y, como consecuencia, se evitarán 7,4 millones de muertes prematuras por culpa de enfermedades asociadas al tabaco.
La mayoría de los fallecimientos, detalla el artículo, se prevendrán gracias, sobre todo, al incremento de de los impuestos (3,5 millones), a la legislación antitabaco (2,5 millones) , las advertencias sanitarias (700.000), los tratamientos para dejar de fumar (380.000) y las prohibiciones publicitarias (306.000).
Más beneficios
Además, la guía de directrices para el control del tabaco también tenía otros efectos beneficiosos: menos problemas durante la gestación y el parto en las madres fumadoras (aborto espontáneo, embarazo ectópico, muerte fetal...), incluyendo el bajo peso al nacer, menos costes de asistencia sanitaria menor pérdida de productividad por culpa de enfermedades derivadas del consumo de los cigarrillos.
Dado el éxito de estas recomendaciones, "si las adoptaran más países muchas más muertes podrían evitarse", apunta el director del departamento de enfermedades crónicas de la OMS, Douglas Bettcher. No hay que olvidar, agrega el experto, que "el tabaco es la mayor causa de muerte prevenible en el mundo, con seis millones de fallecimientos anuales atribuibles a su consumo". Una cifra que "se prevé que aumente a ocho millones al año en 2030, si la tendencia continúa".
A pesar del enorme impacto de Mpower, sólo el 11% de la población mundial está protegida por leyes que garantizan aire libre de humo de tabaco. Los 41 países que adoptaron algunas de las medidas de Mpower entre 2007 y 2010 representan una séptima parte de la población mundial de 2008. Por eso, concluye el estudio de la OMS, para luchar "contra esta epidemia del tabaco, es fundamental que los gobiernos aboguen por las políticas del más alto nivel".
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domingo, 30 de junio de 2013

Fumadores: verdaderas víctimas de ese estúpido comercio

Pongamos de una vez los puntos sobre las íes. El tabaco no es un derecho, es una aberración, algo que está matando a sus principales defensores, los que se creen (o nos hemos creído) libres de consumirlo o no, estando sometidos a una terrible adicción de la que ni siquiera éramos conscientes. Nos hará daño y se lo hará a los que nos rodean. Mucho. Inconmensurable. Tooodos los estudios, hasta los más sesudos y rigurosos en apariencia son extremadamente optimistas. Y eso que predicen catástrofes. Pero no tienen en cuenta muchísimas variables, por eso no cabe duda de que la realidad es mucho peor. No solo es un factor cancerígeno entre otros, produce muchas enfermedades. Las más graves, respiratorias, cardiovasculares y coronarias. Los antiguos fumadores, con una bombona de oxígeno domiciliario conectada a su boca o con varios by pass en su cuerpo, no se explican qué les está pasando. Muchos aún defienden el tabaco, los más lúcidos se callan abrumados por la culpabilidad. Sí, hemos dicho muchas tonterías, hemos defendido lo indefendible e insultado a quienes no lo merecían. Pero somos las víctimas, nunca los culpables. Nos engañaron.

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QUE NO OS ENGAÑEN A VOSOTROS. ¡LEED!

MANO A MANO - Por tus derechos

No se pueden hacer excepciones en la Ley del tabaco
Los cambios discriminarían a los trabajadores del sector de hostelería, restauración y ocio
jueves, 27 de junio de 2013
UGT rechaza cualquier cambio o “excepción” en la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo, ya que supondría un serio paso atrás fundamentalmente porque no existe justificación alguna para su modificación y porque, además, sería una agresión a la salud de los trabajadores y ciudadanos. El sindicato considera que flexibilizar la aplicación de la Ley haría que los trabajadores del sector de hostelería, restauración y ocio, estuvieran expuestos a una contaminación ambiental ocasionada por el humo del tabaco siendo, por tanto, discriminados al no aplicárseles la Ley de Prevención, cuyo objetivo es la protección de la salud de los trabajadores.
La Ley 42/2010 de 30 de diciembre, mal llamada Ley “antitabaco” en España, supuso la prohibición del consumo de tabaco en lugares públicos, algo que ya está adaptado y aceptado en nuestra sociedad, con total satisfacción por parte de los trabajadores en general, y los expuestos al humo del tabaco ambiental, en particular.
La ciudadanía ha entendido que se trata de una medida a favor de la salud pública de todos, ya que el tabaquismo y sus consecuencias para la salud son un grave problema. Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), desde la puesta en vigor de la Ley, acuden menos asmáticos a urgencias, hay menos enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), e incluso ha disminuido la incidencia del infarto de miocardio.
Ante las recientes manifestaciones por parte de diferentes miembros del gobierno en relación a la posibilidad de “suavizar” o introducir “excepciones” en dicha Ley, UGT quiere manifestar su total rechazo a esas posibles modificaciones, considerando que sería un serio paso atrás en la lucha para prevenir los daños ocasionados por el tabaco.
El tabaco produce distintos tipos de cánceres, y existen diversos estudios que así lo confirman como el publicado en la revista Journal of Clinical Oncology, confirmando que fumar está detrás del 80% de los tumores de pulmón y laringe, y en entre el 20 y el 50% del resto de tumores respiratorios, digestivos y del tracto urinario.
Todo cambio en la Ley, supondría un serio paso atrás porque no existe justificación alguna, y sería una agresión a la salud de los trabajadores y de los ciudadanos. No podemos olvidar los datos escalofriantes facilitados por la OMS que afirman que el tabaquismo es el causante de la muerte cada año de casi 6 millones de personas, de las cuales más de 600.000 son no fumadores/as que mueren por respirar el humo ajeno.
Flexibilizar la aplicación de la Ley haría que los trabajadores del sector de hostelería, restauración y ocio, estuvieran expuestos a una contaminación ambiental ocasionada por el humo del tabaco, existiría, por tanto, una discriminación de los mismos, ya que no se aplicaría la Ley de Prevención, cuyo objetivo es la protección de la salud de los trabajadores. Actualmente, con la Ley, los trabajadores de estos sectores no están expuestos a los riesgos derivados del humo del tabaco, tal y como marcan los principios de la actividad preventiva de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales combatiendo los riesgos en su origen y adoptando medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
Según la OMS el tabaco es responsable del 90% de las muertes por cáncer de pulmón; del 95% de las muertes por EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y del 50% de la mortalidad, por tanto la prohibición de fumar es una cuestión de salud pública. Desde que se implantó la Ley se ha reducido el número de enfermedades ocasionadas por el tabaco, enfermedades que además son muy costosas en lo personal para los ciudadanos que padecen esta adicción y a nivel económico para el SNS.
Si se aplican “excepciones” a la Ley, España sería un país en el que todo tiene cabida incluso la ilegalidad, y donde no habría norma válida alguna, esto se produciría si cada vez que viniera un empresario extranjero con una propuesta de cambio de leyes para beneficiarse, nuestro país aceptara y ajustara las normas a los intereses particulares de su empresa.
El pasado viernes los Ministros de Sanidad de la Unión Europea aprobaron la nueva directiva sobre el tabaco, y desde UGT valoramos positivamente todo paso cuyo objetivo sea prevenir el consumo así como el de proteger la salud pública, especialmente la de los jóvenes. El sindicato se opone a todo cambio en perjuicio de la seguridad y salud de los trabajadores, y se une a la OMS en la estrategia MPOWER que incluye las seis políticas más eficaces que pueden poner freno a la epidemia de tabaco:
·  Monitoring: Vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención
·  Protecting: Proteger a la población de la exposición al humo de tabaco
·  Offering: Ofrecer ayuda para poder dejar de consumir tabaco
·  Warning: Advertir de los peligros del tabaco
·  Enforcing: Hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio
·  Raising: Elevar los impuestos al tabaco.


Puedes leer el artículo aquí

viernes, 28 de junio de 2013

Información medioambiental del paciente asmático

Artículo fundamental, publicado con motivo del Día del Asma (primer martes de mayo), no solo para los pacientes asmáticos y sus familiares, sino para la sensibilizar a la población en general de la importancia de mantener el aire limpio. Recuerda además, que NO SABES si eres un asmático en potencia.
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Asma e información medioambiental del paciente

Publicado por el 14 de mayo del 2013.
Artículo de la serie “360º sobre Asma“que se publicará en Inspira a lo largo de los próximos días, con motivo de la celebración del Día Mundial del Asma el 7 de mayo. Esta serie ha contado con la colaboración del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap. En esta entrega, el pediatra Dr. José Antonio Castilla habla de la necesidad de los pacientes de asma de acceder a una información medioambiental fiable para poder evitar los desencadenantes del asma.
Desencadenantes del asma. Foto: AEPap
Desencadenantes del asma. Foto: AEPap
En el asma los síntomas se producen como respuesta a una serie de factores llamados desencadenantes, que están en el medio ambiente donde respira el paciente. Por eso es conveniente conocerlos para evitarlos. El acceso a una información medioambiental fiable es prioritario para el paciente y su familia con objeto de establecer las medidas de evitación oportunas. En este documento mostramos los factores desencadenantes más importantes y como evitarlos
Los desencadenantes del asma
Los preescolares tienen como principal desencadenante a las infecciones respiratorias víricas. En el escolar y adolescente toman preponderancia los aeroalérgenos; sin olvidar el ejercicio. La exposición al humo del tabaco y la contaminación del aire afecta a todos.
Los virus respiratorios son los que con más frecuencia desencadenan síntomas de asma en todas las edades y en los niños menores de dos años causan episodios de sibilancias graves (virus respiratorio sincitial, rinovirus, bocavirus). Estos virus tienen un patrón estacional característico produciendo epidemias en los meses de septiembre a abril.
¿Podemos evitar las infecciones respiratorias? Es difícil porque la transmisión de estas infecciones es alta en los meses fríos al convivir en ambientes cerrados. No obstante es de utilidad la lactancia materna, ventilar el aire de las habitaciones, evitar aglomeraciones como centros comerciales, mantener un ambiente libre de humo de tabaco, lavarse las manos con frecuencia y evitar, en lo posible el contacto con personas resfriadas.
  • El ejercicio
Puede desencadenar una crisis de asma sobre todo si el asma no está bien controlada, no obstante hay que tener presente que los deportes que se realizan en ambientes con aire frío y seco o contaminados (por humos del tráfico o de la industria) tienen más probabilidad de producir síntomas.
Como medidas de evitación de los síntomas por ejercicio se aconseja tener el asma bien contralada, no hacer deporte durante una crisis, antes del ejercicio realizar calentamiento, respirar por la nariz tener las fosas nasales despejadas y respirar utilizando adecuadamente la nariz y la boca. Conviene no hacer ejercicio los días con altos niveles de ozono o alto contenido de polen si se tiene alergia. El asma inducido por ejercicio puede prevenirse inhalando 10 minutos antes del ejercicio broncodilatadores de acción corta (salbutamol, terbutalina).
  • Los aeroalérgenos
Los aeroalérgenos son sustancias que entran en las vías respiratorias provocando una respuesta del organismo llamada reacción alérgica. Los más frecuentes son los ácaros del polvo, pólenes de plantas, epitelios de animales (gato, perro, hámster, cobaya, conejo, caballo, vaca) y hongos de la humedad (alternaria, cladosporium. Las pruebas alérgicas sirven para identificarlos
Los ácaros del polvo doméstico son los aeroalérgenos más frecuentes como desencadenante de asma, rinitis y conjuntivitis alérgica. Viven en el colchón y almohada, alfombras, cortinas, peluches. Como medidas de evitación, se propone el uso de fundas antiácaros (colchón y almohadas), limpieza con aspiradora, retirar del dormitorio alfombras, moquetas, cortinas y peluches que acumulen polvo y reducir la humedad ambiental (no usar humidificadores).
Pólenes. Foto: euroallergy.com
Pólenes. Foto: euroallergy.com
Los pólenes de árboles, arbustos, gramíneas y malezas son los segundos alérgenos más frecuentes en la alergia respiratoria. Son de exterior. Cada persona suele sensibilizarse a los pólenes de la zona donde vive. Cada árbol o planta tiene una época concreta de polinización.
El ciprés poliniza desde enero a junio, el abedul y el platanero de sombra de marzo a mayo. En el mes de abril comienza a florecer el olivo, siendo máxima su polinización en mayo y junio. Luego polinizan las gramíneas salvajes (grama, hierba timotea, dáctilo, espiguilla, etc.) y las cultivables (avena, cebada, centeno, trigo, maíz. Los pacientes polisensibilizados a varios pólenes de árboles, gramíneas y malezas pueden notar síntomas antes de la primavera y no dejar de tenerlos hasta el final del verano o inicio del otoño. Si sólo están sensibilizados a un tipo de polen tendrán síntomas estacionales (mientras dure la polinización). Hay algunas diferencias en la polinización según las diferentes zonas de la península ibérica en la que interviene también las condiciones climatológicas (las frecuentes lluvias limpian el polen atenuando el problema). Cada persona debe conocer el polen que le hace daño e informarse de la situación en el medio ambiente.
La Red Española de Aerobiología publica los niveles de concentración polínica a nivel local. A través de esta información sabrá cuándo el riesgo es mayor y así poder extremar las precauciones para evitar los síntomas. La información está disponible en teletexto, prensa e internet. Se debe evitar las actividades al aire libre los días de máxima polinización (días ventosos, secos y soleados), viajar con las ventanillas del coche cerradas, el aire acondicionado con filtro de polen, cerrar las ventanas del dormitorio por la noche y utilizar gafas de sol.
Entre los animales, el epitelio de gato es muy sensibilizante y a continuación le sigue el del perro. Producen síntomas perennes que pueden durar meses tras retirar la mascota del domicilio. En caso de alergia lo ideal es retirar la mascota del domicilio. Si no es posible: disminuir el contacto con la mascota, manteniéndola fuera del dormitorio y de las habitaciones comunes, lavarla semanalmente, retirar alfombras y moquetas que acumulan residuos orgánicos.
La Alternaria (perteneciente a los hongos) es un alérgeno de exterior. Crece en sustratos del suelo del bosque, madera podrida, compost, etc. Necesita una humedad entre el 75 y 90%, y desencadena síntomas en días de humedad.
Conviene evitar ambientes húmedos como bodegas y graneros, el contacto con hojas o maderas en descomposición. Se deben ventilar las habitaciones húmedas o cerradas, evitar manchas de humedad, evitar humidificadores y limpiar los filtros de aire acondicionado. No tener plantas de interior de mucho riego.
  • La contaminación del aire interior: el humo del tabaco
Tabaco en el interior. Foto: CNPT
Tabaco en el interior. Foto: CNPT
Todos deberíamos poder vivir en un ambiente libre de humo detabaco. El humo de tabaco en niños y adolescentes produce deterioro de la función pulmonar y contribuye a la persistencia y mal control del asma. El tabaquismo materno está relacionado con el síndrome de Muerte Súbita del Lactante, retraso del crecimiento intrauterino, desprendimiento de placenta, prematuridad y reducción de la función pulmonar en lactantes. Aunque se han dictado normas para proteger la infancia del humo del tabaco en lugares públicos, no es suficiente porque dichas normas no se pueden aplicar en los domicilios de los fumadores. Por eso a las madres y padres fumadores se les debe informar de los riesgos y proponerles estrategias de abandono del hábito tabáquico. A los preadolescentes y adolescentes proporcionarles mensajes de prevención del consumo de tabaco y asesoramiento para ayudarles a dejar de fumar.
  • La contaminación del aire exterior
Tiene consecuencias nefastas en la salud humana. Los niveles altos de contaminación del aire aumentan los casos de personas que enferman y mueren por problemas respiratorios. Los niños que viven cerca de carreteras con mucho tráfico tienen más probabilidad de tener asma. Las emisiones de diesel agravan el asma. La contaminación de los espacios de interior puede tener un efecto más grave en el asma que la exposición a contaminantes atmosféricos de exterior.
La legislación española es clara sobre los niveles de contaminación en las ciudades y la necesidad de informar a la sociedad, sin embargo la realidad es que casi nadie se informa de los niveles de contaminación que hay en su ciudad viviendo de espaldas a un problema de salud pública grave. Los medios de prensa sólo se hacen eco de los niveles de contaminación cuando el aire de las ciudades se hace irrespirable. Como ciudadanos tenemos el derecho y la obligación de estar informados de estos niveles de contaminantes en nuestras ciudades
Bibliografía
García-García ML, Calvo C, Falcón A, Pozo F, Pérez-Breña P, De Cea JM et al. Role of emerging respiratory viruses in children with severe acute wheezing. Pediatric Pulmonology 2010; 45(6): 585-91.
Castillo JA. Uso racional de las pruebas diagnósticas: la exploración del niño alérgico. Form Act Pediatr Aten Prim 2009; 2(1): 42-49. E Disponible en url: www.fapap.es/numero-actual?id=3
Moneo Hernández I, Forés Catalá A, Esteller Carceller M. Tabaquismo: papel del Pediatra de Atención Primaria. Disponible en: http://www.aepap.org/grupos/grupo-de-vias-respiratorias/protocolos-del-gvr
Annesi-Maesano I, Hulin M, Lavaud F, Raherison Ch, Kopferschmitt Ch, de Blay F et al. Poor air quality in classrooms related to asthma and rhinitis in primary schoolchildren of the French 6 Cities Study. Thorax 2012; 67: 682-8,
Medio ambiente y asma. Disponible en Respirar. http://www.respirar.org/Observatorio/medio-ambiente-y-asma.html (Fecha de acceso 14-04-2013)
◊ Dr. José Antonio Castillo Laita es Pediatra de Atención Primaria en el Centro de Salud de Fuentes de Ebro (Zaragoza), del Servicio Aragonés de Salud y miembro del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap.

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miércoles, 26 de junio de 2013

Los árboles azules 25: Confidencias

Imperceptiblemente nos fuimos alejando. Habíamos doblado la esquina quedando fuera del alcance de los servidores de  la ley. Entonces, en cuanto enfilamos la calleja empedrada, echamos a correr todo lo deprisa que podíamos. Ángel era el único capaz de dar grandes zancadas, el políglota me empujaba por la nuca igual que hacía yo con mi gato. Debido a la escasa libertad de movimientos y a pesar de que íbamos cuesta abajo, nos arrastrábamos los dos penosamente, tanto que mi agresor tuvo que desgañitarse para ordenar al otro que se detuviese y esperase lo que hiciera falta. Me dolía el cuello y empecé a toser. Por fin llegamos a una tasca mugrienta, entramos por una cortina de abalorios y, antes de acostumbrarnos a la oscuridad de la estancia y de poder distinguir claramente las caras de los que se nos quedaban mirando, salimos por la puerta de enfrente a una explanada de losetas, donde habían aparcado un coche gris. Sabino era quien estaba al volante, tenía una colilla pegada a su comisura izquierda pero me sonrió con el resto de la boca. Parecía estar imitando a uno de esos gánsteres que pululaban por Chicago en el cine de los años 40.

-¡Qué gusto verla, Molina! Por fin podemos hablar.

-Déjate de monsergas, Sabino. ¿No decían que estabas muerto?

-¿También a usted se lo han dicho? Jajajaja. Siéntese aquí delante, tengo que contarle muchas cosas.

-¿Es que crees que estoy loca? Yo en ese coche no entro.

Pero vi con el rabillo del ojo una pistola apuntándome.

-¡Venga, mujer! Usted nunca ha sido rebelde. Tengamos la fiesta en paz, ¿le parece bien?

Me acomodé en el asiento del copiloto, pero dejé la puerta abierta y la pierna derecha pisando el suelo con toda la firmeza posible. Nadie se molestó en impedírmelo. 

-Así me gusta. Enseguida se dará cuenta de que lo único sensato es hacerme caso a mí.

-Tú lo que tienes es mucha jeta,

Estaba furiosa. En ese momento me daba igual que me disparasen. No estaba dispuesta a aguantar ni un minuto más las mofas de aquella gentuza.

-Vamos a ver, ¿quiere que le ponga al corriente o no? Con malos modos no llegamos a ningún sitio.

-Lo que quiero es que me lleves dónde está Auko, solo quiero verla, hablar con ella...

-¡Ya! Y asegurarse de que está sana y salva.

Aquello era tan obvio que ni siquiera tuve que asentir.

-¿Verdad que es eso? Pues lo siento, sobre ese particular, no está en nuestra mano complacerla. Auko es muy lista, supongo que sabrá cuidarse, pero nadie puede garantizarlo porque ya no está con nosotros. Se escapó ayer.

-¿Que se escapó?

Me quedé estupefacta pero reaccioné pronto.

-Eso es mentira. ¿Qué habéis hecho con ella? ¿Os la habéis cargado? ¿Eh?

Mientras tanto, los otros dos habían ocupado los asientos de atrás.

-Sal de una vez de aquí, Sabino. Señora, cierre la puerta si quiere. Y, si no, es cosa suya, allá usted cuando se rompa la crisma.

-No seas animal, Saldaña. Tú y Ángel os quedáis aquí, que yo voy a hablar con ella a solas. Cierre usted la puerta, Molina, que nos vamos.
Juan Soriano - Ángel de la guarda
-¿A dónde?- Pregunté con un hilo de voz.

-Dónde usted quiera. A su casa, por ejemplo. Veo que todavía no entiende para qué la necesitamos. Creíamos que Auko se había refugiado en su domicilio y parece que no ha sido así. Hasta ahora. Pero deberíamos estar allí esperándola.

-Ni lo sueñes, chaval. -Tenía que disimular el pánico pero lo cierto es que me temblaban las rodillas.- Auko no es tan tonta, no se le ocurrirá ni acercarse. Tampoco yo voy a llevarte a mi casa, ¿esta claro? Por mucho que te empeñes.

Saldaña y Ángel habían salido del coche por fin, pero no se habían ido, estaban merodeando por allí sin quitarnos ojo ni un momento. Sabino bajó la voz, fingió sonarse la nariz para que no le viesen mover los labios.

-Ellos son los novios de las Tacón.

Me contuve, pero a punto había estado de soltar un improperio. Si teníamos que dar la impresión de estar callados no iba a ser yo quien desmontase la farsa.

En cuanto volvieron la espalda se explayó de una vez:

-El jovencito es un buen muchacho. Por cierto, también él dice ser hijo de Bernardo. Su madre trabajaba en un prostíbulo de Santa Marta. Ya murió. Hace tiempo. Al poco de llegar a España, cuando Ángel era un bebé aún.

-Y Auko ¿qué pinta en todo esto?

-Auko nada, Bernardo sí. Ella se metió en medio de todo. Sencillamente.

-¿Y tú?

-A mí me metieron. Podría salir si quisiera, pero ya es tarde: estoy enamorado de la chinita.

-¿Chinita la llamas? Parece filipina más que otra cosa, pero sus padres son de aquí.

-Lo sé. ¿Y qué con eso? Seguro que un antepasado oriental tiene.

No me podía creer que estuviésemos hablando así, como si fuésemos dos colegas. Desconfiaba de él, por supuesto, pero demostrarlo hubiese sido nefasto. Por otra parte, siempre quedaba un atisbo de duda. ¿Y si no estuviera mintiendo? No creo en espíritus pero estoy convencida de que la telepatía se convertirá dentro de poco en una rama más de la ciencia. La noche anterior había visto manchas de tinta entre las ramas de un árbol azul que flotaba en el fondo de un cántaro. Estaba segura de que el mensaje me lo enviaba la propia Auko: quería avisarme de algo y ese fue el medio que encontró. Me había quedado mirando al frente, donde los dos pasmarotes, sentados en el capó, miraban hacia atrás de vez en cuando para simular que nos vigilaban.

-Sabino, dime la verdad, ¿quién es el muerto?

-Pero bueno, ¿usted es bruja o qué?

(Continuará)